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Incremento del sector de la moto rompe récord. ¿Qué hay detrás?

Colombia rompe récords históricos en ventas de motos y entra al top 10 mundial. Analizamos las cifras, las causas del crecimiento y los retos urgentes: educación vial, mantenimiento de vías y alta accidentalidad.

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El sector de la moto en Colombia vive uno de los momentos más importantes de su historia. Las cifras de ventas, registro y penetración en los hogares no solo rompieron récords en 2025, sino que además posicionaron al país dentro del top 10 mundial de mercados de motocicletas. Una noticia que confirma lo que se ve todos los días en las calles: la moto dejó de ser una alternativa y se convirtió en el principal medio de movilidad de millones de colombianos.

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Pero detrás de este crecimiento acelerado hay múltiples factores económicos, sociales y estructurales que explican el fenómeno. Y también, como suele ocurrir en los grandes cambios, aparecen retos de largo plazo que no se pueden seguir ignorando.

Colombia ya es potencia mundial en motos

De acuerdo con cifras recopiladas por el RUNT, y el informe de la ANDI y Fenalco, Colombia ingresó oficialmente al top 10 global de ventas de motocicletas, un hito que hasta hace pocos años parecía impensable. El país no solo lidera ampliamente el mercado latinoamericano, sino que comienza a figurar al nivel de potencias históricas del sector.

El dato más contundente lo dejó 2025. Según el informe, fueron 1´100.155 de motos vendidas y registradas en el país durante ese año, una cifra récord que consolida a la motocicleta como uno de los vehículos más comprado por los colombianos.

Este crecimiento no es un pico aislado. Es el resultado de una tendencia sostenida que se viene fortaleciendo desde hace más de una década, pero que se aceleró de forma notable tras la pandemia.

¿Por qué crece tanto el mercado de la moto?

Uno de los factores más determinantes es el contexto económico. En un país donde el poder adquisitivo de la mayoría de los hogares es limitado, la moto se posiciona como una solución accesible, tanto en precio de compra como en costos de mantenimiento y consumo.

Mientras un automóvil nuevo se volvió inalcanzable para amplios sectores de la población, la moto ofrece movilidad propia con cuotas bajas, consumo reducido de combustible y menores gastos asociados.

Movilidad colapsada y transporte público insuficiente

Otro factor clave es el colapso de la movilidad urbana. El transporte público, en muchas ciudades, no logra cubrir la demanda con calidad, puntualidad ni seguridad. Frente a trayectos largos, congestión constante y tiempos impredecibles, la moto aparece como la alternativa más eficiente.

En ciudades como Bogotá, Medellín, Cali o Barranquilla, la moto permite reducir tiempos de desplazamiento de forma drástica. Para millones de trabajadores, esto no es un lujo: es una necesidad.

La moto como herramienta de trabajo

El auge de las plataformas de domicilios, mensajería y comercio electrónico también impulsó el mercado. La moto dejó de ser solo un medio de transporte personal y pasó a ser una herramienta de generación de ingresos.

Repartidores, técnicos, mensajeros y trabajadores independientes encontraron en la motocicleta una forma rápida de insertarse en la economía, especialmente en contextos de desempleo o informalidad laboral.

Un mercado que se diversifica

El crecimiento no se da solo en motos de bajo cilindraje. Si bien las motos de 100 a 200 cc siguen liderando las ventas, también se observa una expansión en otros segmentos.

Las motos scooter, trail de baja cilindrada, urbanas e incluso eléctricas comienzan a ganar espacio. Esto indica una mayor madurez del mercado y un consumidor más informado, que busca opciones acordes a su estilo de vida.

Las ensambladoras y marcas lo saben, y por eso ampliaron su portafolio, invirtieron en producción local y fortalecieron sus redes de distribución.

El lado B del crecimiento: problemas que se agravan

El crecimiento acelerado del parque motociclista también trae consigo retos estructurales que, de no atenderse, pueden convertirse en una crisis social y de movilidad a mediano y largo plazo.

Falta de inversión en educación vial

Uno de los grandes vacíos es la educación vial. A pesar de que cada año se suman cientos de miles de nuevos motociclistas, la formación sigue siendo deficiente. Muchos conductores aprenden de manera empírica, sin una comprensión real de normas, riesgos y convivencia vial.

Esto se traduce en comportamientos peligrosos, desconocimiento de la ley y una percepción negativa del motociclista en la vía.

Infraestructura vial en mal estado

El estado de las vías es otro factor crítico. Huecos, señalización deficiente, iluminación precaria y diseño vial poco amigable con la moto aumentan el riesgo de accidentes.

Mientras el parque motociclista crece, la infraestructura no evoluciona al mismo ritmo. En muchas regiones del país, circular en moto implica sortear obstáculos que ponen en riesgo la vida del conductor.

¿Qué se dice de la alta accidentalidad en moto?

Quizás el punto más preocupante es la alta accidentalidad en motos. Los motociclistas siguen siendo el actor vial con mayor número de víctimas fatales en Colombia.

El aumento del número de motos en circulación, sumado a la falta de educación vial, controles efectivos y vías adecuadas, genera un escenario complejo. El crecimiento del sector no puede medirse solo en ventas; también debe evaluarse en términos de seguridad vial y vidas humanas.

Recordemos que, según el SOAT, más del 60% de los accidentes que sucedieron en el año 2025 fueron causados o estuvo involucrado un motociclista.

¿Qué debería venir ahora para el sector?

El reto no es frenar el crecimiento, sino gestionarlo de forma responsable. El sector de la moto ya es un pilar de la movilidad colombiana y requiere políticas públicas acordes a su importancia.

Esto implica:

  • Programas reales y continuos de educación vial
  • Mejor inversión en infraestructura pensada para motos
  • Regulaciones claras y coherentes
  • Incentivos a tecnologías más seguras y sostenibles

El crecimiento sin planificación puede pasar factura.

Récords que exigen responsabilidad

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El incremento récord del sector de la moto en Colombia es el reflejo de una realidad social, económica y urbana. Más de 1,1 millones de motos vendidas en un solo año no son casualidad, son consecuencia de un país que se mueve, trabaja y progresa sobre dos ruedas.

Sin embargo, este éxito también exige decisiones responsables. Invertir en educación vial, mejorar las vías y reducir la accidentalidad no es opcional: es urgente.

En PubliMotos, creemos que el verdadero reto no es vender más motos, sino lograr que ese crecimiento se traduzca en una movilidad más segura, eficiente y humana. Porque detrás de cada cifra récord, hay millones de personas que todos los días salen a la calle con su moto como principal aliada.

Hecho por periodistas, con uso de IA

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