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El dólar cayó, las motos despegaron y el momento para comprar nunca había sido tan favorable

Hace apenas unos años, cada subida del dólar era una mala noticia para quienes soñaban con estrenar motocicleta. Las marcas tenían que ajustar precios, los repuestos se encarecían y mantener una moto costaba cada vez más. Hoy el panorama es completamente distinto.

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Con un dólar que ronda los $3.220, un nivel que no se veía desde 2019, Colombia vive uno de esos momentos económicos que pocas veces coinciden: una tasa de cambio favorable, un salario mínimo con mayor poder adquisitivo frente a años anteriores y un mercado de motocicletas que atraviesa uno de los mejores momentos de su historia.

No es exagerado decir que este puede ser uno de los mejores momentos de los últimos años para comprar una moto.

Un dólar más barato cambia las reglas del mercado

La razón va mucho más allá del precio de una motocicleta nueva.

Según ASOPARTES, cerca del 90 % de los repuestos que se comercializan en Colombia son importados. Eso significa que un dólar más barato reduce el costo de traer piezas, accesorios y componentes al país. Si bien esto no implica que los precios bajen automáticamente, porque existen otros factores como inventarios, costos logísticos, impuestos y mano de obra, sí disminuye la presión sobre las marcas para seguir incrementando sus precios.

En otras palabras, el escenario actual les permite ofrecer promociones, mantener precios competitivos o incluso incorporar un mejor equipamiento sin trasladar todo el costo al consumidor.

Los compradores ya están respondiendo

Durante el primer semestre de 2026 se matricularon 672.793 motocicletas nuevas, un crecimiento del 34,4 % frente al mismo periodo de 2025. Más que una buena cifra para la industria, es la demostración de que miles de colombianos consideran que hoy una motocicleta sigue siendo la mejor inversión en movilidad.

Si la tendencia continúa durante la segunda mitad del año, superar nuevamente el millón de motocicletas matriculadas parece más una cuestión de tiempo que una posibilidad. Todo apunta a que 2026 volverá a convertirse en un año récord para el sector.

La moto como herramienta de trabajo y movilidad

Y no es una casualidad.

La motocicleta dejó hace tiempo de ser un vehículo recreativo. Hoy representa la herramienta de trabajo de miles de domiciliarios, mensajeros, comerciantes y trabajadores que necesitan movilizarse diariamente. También es la alternativa más eficiente frente a un transporte público que, en muchas ciudades, todavía presenta grandes desafíos.

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Por eso tampoco sorprende que Colombia ya sea considerada uno de los mercados de motocicletas más importantes del mundo. El crecimiento sostenido de los últimos años ha puesto al país entre los líderes globales en ventas de motos por habitante, convirtiéndolo en un mercado estratégico para prácticamente todas las marcas que operan en el continente.

El otro lado del récord: la accidentalidad

Sin embargo, aquí es donde la conversación debe cambiar.

Porque romper récords de ventas siempre será una buena noticia para fabricantes, ensambladoras y concesionarios. Lo realmente preocupante es que esos récords también están llegando a las estadísticas de accidentalidad.

En lo corrido de 2026 han fallecido 1.983 usuarios de motocicleta, una cifra que representa un incremento del 26 % frente al mismo periodo del año anterior. Más alarmante aún es que el 68 % de todas las personas que han perdido la vida en las vías colombianas este año eran motociclistas.

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Es imposible ignorar esa realidad.

La moto no es el problema: las decisiones sí

Con frecuencia se culpa a las motocicletas de la alta accidentalidad, pero esa conclusión resulta demasiado simplista. La motocicleta no toma decisiones. No acelera sola, no invade el carril contrario, no adelanta en curvas ni ignora un semáforo en rojo.

Quien toma esas decisiones es el conductor.

También es responsabilidad de quienes obtienen una licencia con poca preparación, de quienes consideran que un casco certificado es un gasto innecesario o de quienes creen que una motocicleta es una herramienta para demostrar habilidad o valentía en la vía.

La moto nunca ha sido el problema.

El problema aparece cuando se convierte en un vehículo para buscar adrenalina en lugar de utilizarla como lo que realmente es: uno de los medios de transporte más eficientes, económicos y versátiles que existen.

Un buen momento para comprar, una obligación para conducir mejor

Hoy el mercado ofrece condiciones difíciles de repetir. El dólar juega a favor del consumidor, el poder adquisitivo ha mejorado y las marcas cuentan con un entorno mucho más estable para competir. Todo indica que 2026 será recordado como uno de los mejores años para comprar motocicleta en Colombia.

Pero sería una contradicción celebrar un millón de motos vendidas mientras seguimos lamentando miles de vidas perdidas.

Comprar una motocicleta puede ser una excelente decisión financiera.

Conducirla con responsabilidad es, sin duda, la mejor decisión que cualquier motociclista puede tomar.

Autor Karim Chalá, Periodista de PubliMotos

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